Magdalena Day

Notas de la vida doctoral #13: rendí la prueba de calificación!


Bueno, cada vez que vuelvo a este lugar es más el tiempo que pasó desde mi último post. #ModoSlow

Finalmente rendí mi prueba de calificación! Es un paso previo a la tesis, no lo puedo creer todavía, hace un año ni sabía bien cómo era. De hecho la empecé sola, tipo «voy a escribir la prueba esa que piden». Hasta que fui a la oficina del Doctorado y me dijeron «Hay un reglamento, un formato, etc.». Ajáaa, ok, otra historia. Consiste en una instancia escrita y en otra oral.

La instancia escrita es un documento, tipo síntesis, de todo: objetivos, metodología, hipótesis, bibliografía, capítulos escritos, etc, etc. En la instancia oral incorporás el feedback del comité evaluador y presentás esa síntesis.

En la PC se nota bastante el rol del Director de tesis, que en los primeros años es de ir acompañándote en el trabajo de cursos, talleres, y etc. Cuando terminás todos los cursos, es la tesis y nada más. Y el trabajo de tesis, junto con su prueba de calificación, son un têt-a-têt con el director de tesis. Está bueno porque aunque los cursos y talleres suman mucho, en algunos sentís un poco que estás yéndote por temas que no son el tuyo, o aunque sumes bibliografía nueva y etc, es mucho tiempo con el feedback de profesores, compañeres, etc. La PC y la tesis son tu trabajo 100%.

Bueno, en definitiva, en septiembre pasado presenté la prueba de calificación. Le metí 5ta a fondo. Hubo un delay en su tratamiento. Esos meses para mí fueron tremendos. Porque trabajé en ese documento al mismo tiempo que me preparaba para viajar al MIT, por ende, estaba sobreexigida, lo dejé todo.

El doctorado armó un comité de evaluadores. Uno era mi director (en todos es así), y otros dos jurados. Fueron dos profesores de la facultad, yo ya conocía a uno, lo que fue interesante porque vio con la prueba la evolución de mi trabajo y me dio un feedback muy útil para continuar.

Las semanas previas fue preparar una exposición oral, a la que me había desacostumbrado. Digamos, que casi todo el trabajo es escrito en estos años. Más allá de tu propia preparación en congresos, talleres, etc. La foto es del living de mi casa, cuya pared siempre se convierte en el lugar en el que practico. Junto con la biblioteca de la universidad.

Me junté seguido con mi director a darle forma a la presentación, a ver el feedback de los evaluadores, y a practicar mi speech. Por eso el día de la prueba de calificación no estaba tann nerviosa. Más bien tranquila y con confianza porque había trabajado mucho los meses anteriores.

Mi director de tesis y uno de los evaluadores

En definitiva, fue una gran experiencia, es muy útil para ordenarte en el último tramo del Doctorado que es la tesis. Los comentarios fueron muy positivos, y sobre todo que alguien te lea desde afuera, incluso desde otra disciplina, suma mucho.

Por lo tanto, el aprendizaje fue no volverme loca con los tiempos. Sí ponerme deadlines, pero no deadlines que no se corresponden con los tiempos administrativos y de coordinación.Ahora, a seguir con el trabajo #πhdlife.

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