Magdalena Day

Manuel Castells en Berlín: poder, resistencia, y crítica


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Manuel Castells fue el encargado de abrir hace unos días una serie de charlas/eventos en el Humboldt Institute for the Internet Studies de Berlín sobre “la sociedad digital” (aunque para Castells es la “sociedad red”). La idea: darle un enfoque europeo a los análisis sobre la relación Internet/Sociedad.

Hasta la hora y media es casi lo mismo de siempre: da un pantallazo sobre sus nociones de poder, su perspectiva sobre los movimientos sociales en red, etc. Se pone bueno en el segmento de las preguntas de la audiencia -los últimos 20 minutos- en donde también habló de educación, y de sus ideas sobre la “desintegración de Europa”. [Pueden leer todos mis posts sobre Manuel Castells en este link], de la que el Brexit es sólo una muestra.

Esto último es lo más interesante, porque quizás nos permita entender su postura con lo que pasa en Barcelona, que algunos periodistas le critican. Me pareció fuerte esta crítica que menciono, pero después pensé: “Castells tiene miles de críticas”. En el ámbito académico. Es natural, porque es uno de los autores más citados del mundo (no sólo por su teoría, sino por su amplio trabajo empírico), y como observo, un clásico.

Pero Castells también participa analizando la situación política de España y del mundo en las columnas del diario La Vanguardia.

Una de esas críticas en la que coinciden desde lugares de ambos sectores -académico y periodístico- es sino estará viendo cumplido el sueño de tener su propia revolución. Esto es, que ocurran sucesos o hechos sobre el cambio social que viene teorizando.

Barcelona como ciudad-red independiente sería un poco la realización de lo que escribió hace 20 años. Por eso su apoyo a la independencia catalana se hace evidente en el video aunque sea a modo de chistes del estilo “no me traduzcan eso al español, sino al catalán por favor”.

Y lo que en este caso se le critica es lo que a otros se les demanda: que no sean académicos de oficina. Quizás en el caso de Castells se haga evidente en los últimos 6-7 años en los que sí se mezcla un poco el activismo con su investigación. En Argentina muchos intelectuales de uno y otro lado están más que comprometidos con la situación política. Esa sería un aspecto de la “resistencia”, palabra que me tiene un poco saturada. Pero que se usa en Estados Unidos para describir la “resistencia antitrump” por ejemplo.

Castells la define como el contrapoder: “en donde hay poder hay resistencia a ese poder”. Toma esa concepción foucaultiana acerca de la “capilaridad” del poder (el poder no se ejerce, circula) para aplicarla a la sociedad red. Y este contrapoder se da en el ámbito comunicativo -el espacio de los flujos-, pero también en el espacio de los lugares (del que también sabe bastante porque empezó haciendo sociología urbana). Este último corresponde a las calles que ocupan manifestaciones como los estudiantes de Chile, Indignad@s, los “Occupy” en USA, etc. Es decir, la “resistencia” es casi tan amplia como el contexto sociopolítico al que se la aplique.

Por ende, para Castells los ciudadanos tienen que participar en darle forma a los “mensajes” de su red y movilizarse por aquellas causas que los hacen conectarse con otros. El poder, entonces, siempre se manifiesta de esa forma: un eje que contiene el poder, las instituciones y reglas que lo definen; y otro que lo resiste, creando nuevos valores y reglas.

Algunos comentarios o ideas del video:

– La digitalización de la vida, o de casi todas las actividades humanas ha llevado a que se forme una “burocracia global de vigilancia”. El estado se apoya en las empresas tecnológicas para llevarla a cabo.
– La democracia está amenazada por esta vigilancia. Por eso como contrapoder, o contravigilancia destaca a los whistleblowers, hackers que desarrollan redes para la comunicación libre, o wikileaks. Y al periodismo ciudadano: cuando los ciudadanos vigilan a los vigilantes. Acá le dio bastante contexto europeo a la charla. Estos temas preocupan sobre todo a esos países en los que el desarrollo tecnológico (y la intrusión) en la vida diaria con fines de seguridad es mucho mayor a lo que vivimos en Latinoamérica.
– Por último, los movimientos sociales en red. Que empiezan por fuera de los partidos e instituciones, y que organizan sus propias conexiones con base en intereses y proyectos similares. El sistema de libre comunicación es lo que les permite esto > las redes sociales.
– Las redes sociales no reemplazan a los medios, pero cumplen un rol diferente, ya que son las primeras las que las personas, los movimientos, usan para comunicarse, construir significado, etc.
– La brecha en la sociedad actual no la da el “acceso a internet”, sino la edad. Cómo usan las diferentes generaciones Internet y la tecnología, en general.

Al final también hay un momento medio incómodo en el que la entrevistadora intenta que Castells “juegue un juego”, y él se niega y dice que formatos a la ted-talk no le van. Me parecía todo muy serio hasta ese momento. Aunque la presentadora era buena, fue una lástima que no pusieran a alguien que le pudiera hacer preguntas más incisivas sobre la situación de España-Barcelona, o sobre la relación entre su teoría y su postura como intelectual comprometido.

Foto destacada vía Humboldt Institute for the Internet Society Berlin

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