Magdalena Day

El culto al “schumpeterianismo”


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[El título viene por un paper de Stanford que anduvo dando vueltas hace unas semanas por Twitter en el que se afirma que una de las 5 distorsiones cognitivas de los que hacen que las cosas pasen -los emprendedores- es el *schumpeterianismo*]

Estamos acostumbrados a que el lenguaje y las formas del emprendedorismo (cómo me cuesta escribirlo en español) estén llenos de metáforas de cómo cambiar el mundo, y me incluyo entre los que se inspiran en charlas de emprendedores que dedican su vida a cambiar la forma en la que se hace algo, o que simplemente toman riesgos.

Pero estamos muy lejos de que las prácticas de negocios y las industrias tradicionales desaparezcan, y es bueno que le demos a los emprendedores, y al emprendedorismo como actividad económica, innovadora y hasta social, el rol que se merece, sacándole un poco el halo de misticismo.

¿ Por qué la influencia del schumpeterianismo en los emprendedores?

Schumpeter está detrás del concepto de destrucción creativa (que deben haber escuchado/leído muchas veces!) que se usa en forma permanente para describir la forma en la que la innovación a través de los emprendimientos abre nuevos mercados, crea nuevas industrias, y es en definitiva, la forma en la que se va renovando el capitalismo.

La figura del emprendedor es central como la persona responsable de destruir viejas prácticas en las empresas y en los negocios para dar lugar a algo nuevo. El emprendedor también es el emblema de la movilidad social generada gracias al proceso de acumulación de capital (que -aún en las antípodas- según Schumpeter, nadie explica como Marx.)

Es decir, los emprendedores no cumplen un rol de salvar al mundo, cumplen el rol de construir destruyendo viejas estructuras, para seguir generando riqueza (o aumentar la generación de riqueza) Naturalmente, esos procesos se dan en forma desordenada, caótica, sin un pitch de por medio. Un emprendedor es el que encuentra una oportunidad y rompe todo para desarrollarla.

Pero…por supuesto, elijo para ampliar mi postura un video de un tipo polémico, Zizek en el show de Charlie Rose, que me hace reir mucho y me pareció demasiado adecuado para “graficar” qué pasa con el emprendedorismo en el capitalismo:

La innovación que facilita la web -bajas barreras de entrada para emprender, cada vez más gente online, etc- hace que veamos nuevamente la creación de nuevas oportunidades de negocios, nuevas industrias, formas de generar riqueza, que vienen a ser un baño refrescante para viejos modelos. Si nos quedamos con una visión pesimista, seguro, va a ser así: las grandes corpos encuentran nuevas formas de hacer circular sus inversiones, el capital, abrir mercados, etc. El emprendedor es el que lo forja desde abajo, alimentando a los…chicos buenos de Wall Street.

Lo que más valoro del emprendedorismo, como actividad económica, es su impacto social: los emprendedores tienen un valor enorme por tomar riesgos (saliendo de los clichés, sí), desafiar el status quo, y…hacer lo que quieren hacer. Es eso.

A nivel cultural me parece poderosísimo sobre todo en países como el nuestro en el que la gente teme de sólo pensar en quedarse sin el trabajo que bastante difícil se le hace dar al sector privado. Esa actitud de riesgo, convencimiento y hasta desafío es lo que hace que a determinados emprendedores se les sumen equipos increíbles de personas.

De la influencia al culto por el “schumpeterianismo”: Move Fast and Break Things?

“Unless you are breaking stuff you´re not moving fast enough”

La frase de Mark resume, y renueva un poco este concepto emblemático de lo que conocemos como entrepreneurship.

En The Hacker Way como declaración de principios, hay más influencia de la forma que natural y espontáneamente tienen los hackers de construir en Internet (“code wins arguments, “done is better than perfect”) y la resolución de problemas a-la-developers, trabajando en forma abierta, etc.; que de la destrucción creativa como concepto que lleva a generar en forma consciente una empresa.

Cuando digo que este culto al schumpeterianismo puede ser peligroso es porque, según mi experiencia, y lo que escucho en otros emprendedores, los intentos de grandes esfuerzos, y los resultados, llevan a que se rompa bastante, a que se emprenda. Mi pregunta es ¿Qué se construye?. ¿Se considera que construir es tener “éxito” entendido como acumulación de buenos resultados o de sucesivos fracasos que te llevan a un buen resultado? Como todo, es subjetivo.

En el ámbito emprendedor seguro las valoraciones son económico-financieras. Pero hay miles de indicadores más que se consideran en otros ámbitos, sino los emprendimientos no serían considerados a la hora de ver cuánto trabajo aportan, si aportan o no al PBI, qué nuevas oportunidades generan, entre otros.

En definitiva, el “move fast and break things” hace alusión a una forma muy particular de resolver problemas vinculados a cómo se toman las decisiones que hacen que una plataforma como Facebook, o los features que deciden que van o no, se toman. (Al respecto, una charla de su Directora de Ingeniería) Nos permite entender a los hackers, que no son siempre los emprendedores al frente de la topadora que muchas veces rompe sin dirección alguna, pero son los que ven un problema y definen la forma en que se resuelve, haciendo una destrucción creativa a nivel micro, necesaria para construir algo que a escala genere una innovación.

¿En dónde estaría el peligro en el schumpeterianismo para un emprendedor? En no saber exactamente qué está rompiendo, o si de todo lo que destruye logró construir algo.

Imagen de Startup Quotes

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