Magdalena Day

Dispositivos, crisis de la presencia y de la atención


Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on LinkedIn1Share on Google+0

Esta semana se habló de una “crisis de la presencia” en las Jornadas de Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. “¿Cómo abrirse a nuevos devenires y potencias si nuestra atención está en los dispositivos?” se preguntaba Sebastián Touza. El interrogante que dejó es qué pasa con las potencias, con los encuentros entre cuerpos, y las intensidades a las que no les estamos dando lugar por tanta atención en el tiempo real.

Aunque yo adhiera a la opinión de que Internet incrementa los niveles de sociabilidad real de las personas, me parece que lo importante de estas jornadas no estuvo en la coincidencia de enfoques (todos miramos a un lugar distinto) sino en cuáles son los problemas o temas en los que diferentes investigaciones tienen cierto punto de contacto.

Estudiantes de grado, de doctorado y profesores expusieron sus trabajos en los que analizan los fenómenos “cibernéticos”, informáticos y de las redes. Se habló de la hipótesis cibernética (Tiqqun), se analizaron casos de prácticas de adolescentes en las que la construcción de la imagen se impone, y casos en los que la tecnología permite tanto nuevas formas de libertades, como de explotación. Desde el Internet de las cosas hasta la Inteligencia Artificial hacen que demos cada vez más “feedback” a un sistema que se alimenta de nuestra participación.

20170615_150229

Lo que caracteriza un poco a la subjetividad contemporánea es el sujeto como “empresario de sí mismo”, como dijo Silvana Vignale, de Filosofía, que me pareció la mejor exposición al respecto. Reflexionó sobre lo poco útil de criticar al neoliberalismo (en el título de las jornadas y moneda corriente en el país) si no se revisa dicha crítica. Ya que nos atraviesa, y somos parte del mismo. Algo que comparto. Somos parte del sistema al que le damos feedback, hay que poner en duda nuestros propios supuestos.

Y me gustó que hablara de la burocratización de la ciencia. Por qué y para qué hacemos ese “uso público de la razón”. Si es para seguir retroalimentando un sistema, en el caso de los que sólo alimentan un discurso, o es para poner en duda o interrogar ciertos supuestos, y nuestra propia forma de participar “dando feedback”. Hay que acotar distancias entre lo que decimos y hacemos.

La intervención que destaco sobre todo es la de Cecilia Díaz Isenrath, como coordinadora de la mesa (foto destacada del post). El año pasado la tuvimos como profesora en el curso de Sociología de la Tecnología. Tiene un nivel muy muy bueno, y fue más lecturer en esa oportunidad. No sólo maneja un nivel de lecturas y autores super actualizados, sino de entendimiento de lo que está pasando con fenómenos que van desde la vigilancia a través de la tecnología hasta las innovaciones en fintech. Leyó nuestros trabajos y nos dio feedback uno a uno.

Algo interesante que pensaba ayer: sólo hubo 2 sociólogas en la mesa. Cecilia, y una chica de la UBA. El grupo incluye a comunicadores sobre todo del Doctorado, un administrador de empresas, yo como la única politóloga, y dos filósofas. Por lo que fue bastante heterogénea e interdisciplinar la conformación del grupo.

Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on LinkedIn1Share on Google+0
¿Que te pareció el artículo?